CASA NAVARRO. SABOR MEDITERRÁNEO

dsc_0011

Hoy nos salimos de la ruta gluten free en el sentido más tradicional, para hablar de esos otros restaurantes que, sin ser específicamente “sin gluten”, sí se vuelcan en ofrecer todo tipo de detalles y facilidades para los celíacos, haciéndote sentir como en casa. Casa Navarro en este caso.
Y nos salimos para ello también de nuestro círculo geográfico, para disfrutar de los placeres mediterráneos a la orilla misma de la playa.
No puede gustarme más llegar a Valencia y que la primera parada sea en la Patacona, donde mirando al mar esperan algunos de mis locales favoritos, incluida una pizzería sin gluten a la que otro día dedicaremos un post.
En esta ocasión nos esperaba un riquísimo arroz del senyoret en Casa Navarro, donde siempre nos reciben con los brazos abiertos y, esta vez además, ¡con pan sin gluten!
Sólo hizo falta una llamada para que el arroz lo prepararan completamente apto para celiacos, y para que una vez allí trajeran el pan de P. y algunos otros entrantes, de los que siempre nos indicaron lo que podía comer con total tranquilidad, porque en cocina están bien adaptados para ello.
Sé que no parece gran cosa pero ya son muchos los restaurantes en los que no hemos podido comernos un arroz – o no ha podido P. en realidad- por no tener previstas unas mínimas consideraciones a la hora de preparar el caldo, los azafranes, etc…
En Casa Navarro, avisando, esto no es un problema. Y así toda la familia puede disfrutar de sus ricos arroces y otros deliciosos platos.
dsc_0016

dsc_0010
img_3280dsc_0013dsc_0033

Gastronomía valenciana de gran nivel en un entorno inmejorable.
Por delante, el inmenso arenal de la playa de la Patacona para que jueguen los niños y un paseo marítimo que es un gustazo recorrer dando un paseo antes o después de comer.
Y de puertas adentro, este antiguo chalet de principios del siglo pasado, restaurado con azulejos y otros detalles valencianos antiguos que acompañan con mucho gusto los sabores de su carta, con nada menos que 27 tipos de arroces. Un placer muy recomendable.
CASA NAVARRO
Avda. Mare Nostrum, 32
 Playa de la Patacona | 46120 – ALBORAIA (VALENCIA) | Tel.: 963 720 027 
Anuncios

COMO EN CASA: DONDE MI MADRE

DSC_1764Hace ya más de 30 años que a su hija le diagnosticaron la enfermedad celíaca, así que nos lleva algo de ventaja.

Pero no sólo en eso. La experiencia y buena mano que Isabel tiene en la cocina se saborean ya desde la puerta de su recién estrenado local, donde todo está mimado al detalle, incluido el cariñoso trato que tuvimos, y que nos hizo sentir como en casa desde el primer saludo. Imposible hacer un mejor honor al nombre del negocio.

DSC_1790

“Cuando mi hija era pequeña, teníamos que viajar a Italia para poder comprarle pasta sin gluten que encontrábamos en farmacias de allí… Hemos procurado siempre que Marina pudiese comer de todo… y no sólo arroz”, nos explica a los pocos minutos de conocernos, para darnos una idea de lo complicado que era ser celíaco hace no tantos años en España y del esfuerzo que suponía para cualquier familia poder comer variado. Una desventaja que con los años se ha convertido, en este caso, en una fortaleza, pues esta madre conoce como pocas los secretos para una cocina sin gluten, casera y de calidad.

DSC_1765DSC_1793DSC_1791DSC_1795DSC_1782

Una de las cosas que más nos gustaron, además de la agradable conversación, la pared de pizarra que preside el local y los muchos detalles decorativos fue que, por primera vez en un sitio de comidas caseras preparadas, todo ante nuestros ojos era apto para celíacos, y sólo una pequeña parte del expositor ofrecía platos “adaptados” a los no-celíacos. ¡El mundo al revés!

DSC_1797
Por ejemplo, en “Donde mi madre” la masa de las croquetas es siempre sin gluten, pero se empanan algunas con pan de trigo para los no-celíacos. ¿No es genial?
Albóndigas y demás guisos, pisto y ensaladillas, empanadas, libritos de jamón y queso… forman parte de la amplia oferta de comidas totalmente aptas para celíacos, y que nos encantaron a todos. Y todo ello cocinado con mucho amorcito en un espacio bien preparado.
Una larga experiencia conviviendo con esta enfermedad es lo que permite a Isabel y a su socia Marisa, no sólo cocinar así de bien, sino conocer bien los procesos de almacenamiento y preparación de alimentos sin gluten.
DSC_1792DSC_1787
Pero además de los platos de la carta, que no son pocos, nos explicaron que siempre puedes pedir por encargo pan de molde, panecillos, bizcochos totalmente caseros… ¡Ñam! ¡Seguro que lo haremos!
DSC_1769
Otra de las sorpresas con encanto la encontramos en el piso de abajo: un pequeño salón decorado con gusto, con mesitas de madera en las que no falta detalle, por si prefieres quedarte a comer allí mismo. Una idea genial si lo que buscas es un plan de comida rápida pero sana fuera de casa.
DSC_1774 DSC_1779DSC_1775 DSC_1778 DSC_1783
Ni que decir tiene que A. y P. quedaron fascinados con todo. Especialmente cuando pidieron unas patatitas fritas y se las hicieron al momento. Igual que las torrijas sin gluten, que aún no había dado tiempo a hacer pero que en un periquete nos prepararon para que P. pudiera llevarse.
    DSC_1799
Sin duda uno de los grandes descubrimientos para nuestro día a día. Platos caseros de madre, aptos para todos y cerquita de casa.
DONDE MI MADRE
C/ Santa María, 15
Las Rozas de Madrid

LOVING MAD GLUTEN FREE


“Mamá, éste ha sido el día más feliz de mi vida”.

Sabes que cuando un niño dice esto, la cosa va en serio: se lo ha pasado b-o-m-b-a. Y probablemente habrá otro “día más feliz de mi vida” la semana que viene y dentro de un mes y dentro de un año… Pero en ese momento, en ese preciso momento, la manifestación de su estado de felicidad suprema es cosa seria. Es un día MUY feliz.

En este caso, la expresión de júbilo máximo cobraba aún más sentido si cabe: barra libre de comida + absolutamente todo libre sin gluten. Un alborozo que sólo entiende quien a diario vive rodeado de limitaciones alimenticias, especialmente al salir fuera de casa, cuando todos se piden unas croquetas, un sándwich o unos boquerones… y toca conformarse con lo menos atractivo de la carta. Y que de pronto aterriza en 8.000 metros cuadrados sin una gota de trigo y cree estar soñando.

– ¿De verdad que puedo comer lo que yo quiera?

– ¿En serio que aquí dentro no hay naaaaada de trigo?

Día de emociones gastronómicas fuertes, pues, el que pasamos en la primera edición de Mad Gluten Free, la Feria Internacional de Productos y Dieta Sin Gluten, el pasado fin de semana.

Una jornada de encuentro con marcas ya conocidas y con muchas otras nuevas, de talleres, de charlas… y de degustaciones a tutiplén sin freno: churros, crepes, pizza, muffins, croquetas, palmeras, bocatas… Una feria de sabores de la que disfrutamos todos como si también fuésemos P.

Desde aquí nuestra enhorabuena a toda la organización, colaboradores y patrocinadores, por una iniciativa que promete mucho tirón y a la que no faltaremos en futuras ediciones.

DSC_1713 DSC_1716-2 DSC_1718-2DSC_1720-2

DSC_1732  DSC_1741 DSC_1743 DSC_1749 DSC_1752 DSC_1754 DSC_1757

HAMBURGUESAS Y MÁS

IMG_6177 Cualquier sitio que esté a tiro del Retiro es para nosotros potencialmente adorable, con independencia de lo que después nos depare la experiencia gastronómica. Los largos paseos por el parque o las tardes de juegos y bicis se llevan mejor con el estómago bien atendido. Si además el local cuenta con opciones sin gluten, la cosa gana puntos ya antes de llegar. Y si encima hablamos de lo que viene siendo una hamburguesería, pues ni te cuento cuántos.

Se da el caso, no sé si casual, de que todo lo que hemos probado en este barrio, nos ha encantado. Tanto que al final siempre vamos a los mismos dos o tres sitios. Y New York Burger es uno de ellos.

Creo que prácticamente en cualquier restaurante es posible para un celíaco o intolerante al gluten encontrar alimentos que poder comer. Generalmente esto pasa por el socorrido filete o huevo o, en el caso de las hamburgueserías, la hamburguesa sin el pan. Un rollo, vamos.

Y por eso el New York Burger nos encanta. Porque no es que tengan un menú sin gluten al final de la carta, que sería más que bueno. Sino que cualquier hamburguesa de la carta se puede servir con pan sin gluten, amén de otro montón de platos aptos.

IMG_6169IMG_6181

Se me ocurren varios muuuuy recomendables, y sin duda las hamburguesas están buenísimas, pero sin duda nuestra razón para volver una y otra vez se llama New York Nachos, unos de los mejores que he probado nunca, con queso derretido, frijoles, guacamole, pico de gallo y crema agria. Imposible no pelearse con P, que se muere por estos nachos. Se cree que son sólo suyos y por si hay alguna duda, coge carrerilla y no hay quien lo pille.

En los postres, si quieres seguir peleándote, que no te falte al menos un brownie calentito con sirope de chocolate y helado de vainilla, con tantas cucharas como bocas haya en la mesa. Aunque mejor pídetelo para ti solo porque está de miedo.

IMG_6183IMG_6178

New York Burger Recoletos
Calle Recoletos, 4.
28001 Madrid.
+34 914 31 84 17

 

ASOCIACIÓN AL RESCATE

DSC_1704“El niño es celíaco, ¿y ahora qué?”. Que no cunda el pánico, hay vida más allá del gluten y lo vas a confirmar muy pronto, aunque seguro que ya lo sospechabas.

Tan importante como tener un buen pediatra es tener una buena asociación a la que encomendarte cuando eres celíaco. Al menos al principio, esto equivale a tener unos buenos zapatos para empezar a andar, o qué se yo, un buen abrigo para el frío.

La ayuda que nos brindaron desde la Asociación de Celíacos de Madrid (ACM) cuando aún no sabíamos ni por dónde empezar fue muy valiosa, especialmente teniendo en cuenta el saque que tiene aquí mi amigo para las cosas del comer, y el estado comatoso en el que como madre/padre se han quedado tus neuronas tras la noticia.

Y no es que se acabe el mundo cuando te comunican la nueva condición de tu pequeño tragabolas, pero un poquito de cagaleti sí que te entra de pensar qué va a comer de ahora en adelante este hijo tuyo de percentil 90 en un universo invadido por el empanado, el rebozado y otras amenazas de mayor calibre. El reto está servido.

Pero aquí es cuando llega tu asociación al rescate. Por una módica cuota anual recibes toda la información por tierra, mar y aire sobre lo que sí, lo que no y lo que a lo mejor se puede comer, amén de una cantidad potente de formación sobre la propia enfermedad celíaca, primero con folletos y periódicamente a lo largo del año en forma de cursos, boletines y talleres gratuitos.

Su propia web es un compendio de sabiduría sobre la cuestión, últimas investigaciones, acuerdos de colaboración con centros educativos, asesoría dietética gratuita… y al mismo tiempo un directorio de gran utilidad de restaurantes, hoteles, campamentos y hasta parques temáticos.

Hasta dónde te implicas con las actividades de la asociación es algo muy personal, ya que en nada te compromete ser socio más allá de pagar tu cuota. Pero sí recomiendo mucho mantenerse vinculado de alguna manera.

La información inicial suele ser más que suficiente para empezar a rodar y darte cuenta de lo sencillo que todo puede ser poniendo un poco de cuidado en la compra y en la cocina. No obstante, a nosotros nos gusta seguir estando al tanto de lo que se cuece en la parte científica y de investigación en torno a la enfermedad, productos nuevos, locales con acuerdos de colaboración… festivales…

Y tú, ¿perteneces alguna asociación de celíacos?

ITALIA EN LA LATINA

thumb_DSC_1653_1024

El día había amanecido como para pedir la vez para manta y sofá: gris, lluvioso y ventoso. El escenario perfecto para un sábado de perreo total. Pero ya se sabe que ese es un lujo sólo reservado a los “sin hijos”. Así que venga, todo el mundo en marcha. Partido de P… tenis de A… y ya que te pones, también dale a tu cuerpo alegría en el gym, ese garito al que siempre llegas y del que siempre te vas corriendo. Vamos, que adelgazar no sé, pero estresar seguro.

Para compensar tanto fitness familiar, que nosotros somos muy de compensar, habíamos reservado para comer en un italiano. Un italiano con mucho encanto en pleno barrio de La Latina, que aunque abrió en el año 98 nosotros descubrimos ayer, así que imagino que llegamos tarde con la crónica, pero igualmente aquí está.

Emma y Julia es un restaurante de los que enamoran ya antes de ir; porque abres su web y descubres esa completa Carta sin gluten al lado de la carta normal, y empiezas a salivar con la pinta que tiene todo y a imaginar la carta de P cuando le digas que puede pedir lo-que-quiera.

Al ser un sitio familiar, como digo en el Madrid más castizo, vale la pena soltar el coche, por ejemplo en el parking de la Plaza Mayor y dar un, aunque sea breve, paseo con tu prole hasta la Cava Baja por Cuchilleros. Si puedes llegar sin coche mucho mejor porque te ahorras el atraco del parking.


thumb_DSC_1605_1024

 

thumb_DSC_1606_1024 thumb_DSC_1608_1024

En Emma y Julia todo es bastante auténtico e italiano ya desde la fachada. Y nada más entrar, nos recibe un olor a leña y un ambiente acogedor que lo confirman. Las mesas y sillas de madera con manteles de cuadros rojos y un trato muy amable e informal completan el cuadro casero que esperábamos. Una apariencia sencilla que esconde platos de nivel.

thumb_DSC_1647_1024thumb_DSC_1651_1024thumb_DSC_1652_1024thumb_DSC_1646_1024

thumb_DSC_1616_1024

En su carta sin gluten, cazuela de setas del bosque con huevos de corral y trufa, langostinos aromatizados con lima, pizza de cecina italiana, rúcola y parmesano… pan y cerveza sin gluten… Pero P se queda con la prosciutto de toda la vida, que a juzgar por su cara y por el festival de quesos fundidos colgantes, cumple de sobra con sus aspiraciones.

thumb_DSC_1630_1024

Y de postre, mousse de chocolate blanco que le dura menos de lo que tardo yo en reajustar la cámara para intentar hacer una foto mejor que ésta.

thumb_DSC_1636_1024

Nosotros, mientras, apostamos por la Parmigiana con berenjenas, queso parmesano y albahaca. Una pizza sencilla pero con un increíble sabor casero que no todos los días puedes disfrutar.

Y así, rodando y cuesta arriba volvemos dando una agradable carrera porque

a) llueve

b) tenemos un cumple y llegamos tarde

c) somos masocas y nos gustan las digestiones activas

Volveremos Emma y Julia 😉

thumb_DSC_1655_1024

Emma y Julia
C/ Cava Baja, 19, Madrid
Tel: 913 66 10 23

 

 

 

EL PARAÍSO EN GRAN VÍA

IMG_1501

Celicioso es uno de esos lugares a los que tienes que ir sí o sí alguna vez en tu vida, bien porque eres celíaco o porque acompañas a uno y aprovechas para probar sus increíblemente “celiciosas” tartas paranadasaborsingluten que están de muerte.

Una pastelería glutenfree que aún sin quedarnos muy a mano visitamos de vez en cuando. Quizá porque, el sabor que desprende no ya su repostería sino todo el local, bien merece una expedición tribal al corazón de la jungla con sus correspondientes voltios para deshacerte del coche en zona imposible.

IMG_1503

La primera vez que fuimos, siendo P aún bastante pequeño, Celicioso fue más bien la excusa para pasar una tarde en Madrid con los niños, montar en metro y esas cosas que a los niños del extrarradio les molan más que ir a la feria.

Había leído algo de unas cupcakes sin gluten, no mucho más, y decidimos que podía ser la guinda de un paseo diferente.

Y lo fue. No sólo para P sino para todos.

La oferta gastronómica libre de gluten avanza y mejora a pasos agigantados y también nuestro universo de lugares y productos preferidos se ha ido enriqueciendo, pero por entonces casi nada de lo que habíamos probado en repostería sin gluten (toda industrial) nos había gustado.

IMG_1487

De modo que ya nos contentábamos con que le gustase a P. Lo que no esperábamos era ponernos todos como el Kiko de la manera que nos pusimos.

Carrot cake, triple chocolate, banofee… ¿ quizá fue red velvet? Ya no recuerdo cuáles probamos aquel día hasta salir de allí rodando de felicidad, convertidos en embajadores de la marca forever. Pero estoy segura de que con nada de la carta nos hubiéramos equivocado.

IMG_1478Sin título

El resto forma parte de una decoración muy cuidada, que combina el aire nórdico del mobiliario de madera, con los carteles de neón y las grandes cristaleras al más puro estilo newyorkino. Un lugar donde prima el diseño desde el escaparate hasta el plato.


Y es que estos chicos lo deben hacer muy bien. Porque a lo largo de estos años, además de comernos sus tartas, los hemos visto crecer inaugurando nuevos locales (gracias por el de Málaga también! Eso sí que es conocer a la clientela!).

Por suerte para nosotros, tenemos Celicioso para rato.